El polémico Open 1000 de Madrid 2012 terminó el domingo, con la final entre el checo Berdych y el suizo Federer, en la pista se quedaron el número uno Djokovic y el número dos Nadal enfadados y desalentados por una pista difícil a la que no parecían adaptarse y, a la que criticaron amenazando con no volver si la superficie azul persiste.
La final fue muy disputada, arrancando con un Berdych entonado que buscaba los golpes ganadores y que no quería dar opción a Roger para adaptarse a su juego y por que no decirlo a la pista. La altura de Madrid y la dureza de la superficie hacen que la bola vaya más rápida y favorece a los jugadores que golpean plano. El primer set se lo llevo el checo por 6-3.
La siguiente manga era fundamental, a Federer tan solo le cabía ganar y Berdych sabía que si ganaba el partido sería suyo. El suizo logró romper el servicio de su rival, pero el checo no cesaba en acosar a golpes aprovechando su mayor altura y corpulencia, recuperando el break y obligando a Roger a afinar en sus golpes para poder llevarse el set por 7-5. La tercera y definitiva manga comenzó muy similar a la segunda y aunque Federer logró romper primero el servicio, el checo se lo devolvió empatando el partido a cinco y, fue la genialidad del campeón la que le permitió llevarse la manga otra vez por 7-5 y con ella la final.
Aunque el público puso de manifiesto en varias ocasiones su descontento con la superficie innovadora pitándole a los responsables del torneo e incluso al personal de mantenimiento cuando tenía que salir a “cepillar la pista”, Madrid se rindió a los dos finalistas que ofrecieron un magnífico partido y olvidando que en la final no estaba Rafa Nadal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario